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sábado, 26 de febrero de 2011

La condición humana

Inocente animal:
Miro tus ojos y se me escapa una sonrisa al preguntarme que pasará dentro de esa cabeza tan diminuta. ¡Eres tan simple! Y no soy la única. A lo largo de la historia numerosos filósofos se han preguntado el porqué de la singularidad humana: los semitas decían que fue Dios quien otorgó el poder al hombre de dominar a los demás animales(pero su poder nunca es comparable al poder de Dios); la tradición griega achacaba esta singularidad a la capacidad que tiene el hombre para dominar la naturaleza y el mundo(”No hay problema que el hombre no sepa resolver excepto la muerte”, Antígona-Sófocles).Y en el Renacimiento Pico Della Mirandola planteó que el hombre era singular porque era el único que estaba indeterminado. Vosotros, los animales, tenéis vuestras vidas marcadas por la naturaleza mientras que nosotros, los humanos, tenemos la capacidad excepcional de moldeamos a nosotros mismos. Una gran responsabilidad, ¿no crees?
Siempre nos hemos centrado en nosotros considerándonos superiores. Pero distintos descubrimientos (el heliocentrismo de Kepler, la teoría de la evolución de Darwin...) nos han demostrado que no somos superiores sino simplemente singulares. Quizá sea esa prepotencia la que nos lleva a dominar el mundo, a dominar todos los ecosistemas y la que nos está llevando a destrozar poco a poco el planeta.
El ser humano es un animal racional cuya razón le dota de conciencia y autoconciencia. Es por ello que las necesidades biológicas e instintivas evolucionan en nuestra especie en algo más: nuestra necesidad de alimento se convierte en gastronomía, del apareamiento surge el erotismo... Y es por ello que surgen cualidades exclusivamente humanas. Nunca sentirás la euforia y la tontería que se vive al enamorarse ni lo que se siente al desear tener a alguien en tus brazos, cuidarle, ayudarle, quererle... Tampoco sientes celos ni esa rabia que te llena cuando la persona a la que amas se ha ido con otra. No sabes lo que es la fidelidad. Fuiste directo; una coneja parió crías tuyas que luego dejó morir. Una mujer en cambio nunca podría dejar morir a su hijo sin sentir dolor. No tienes amigos ni enemigos, no necesitas vivir en sociedad. No sabes lo que es sentirte identificado en una persona ni has experimentado el consuelo que llena tu cuerpo al abrazar a alguien que sabe lo que estás pasado. No tienes ambición porque tus necesidades aparecen resueltas, ni entiendes del placer que se siente al contemplar la belleza.



Tú no sientes la necesidad de ser feliz. En cambio yo sufro porque no sé lo que soy ni lo que quiero ser, qué es lo que quiero en mi vida. Imagino cosas y luego me estrello con la realidad. En ocasiones te miro y te envidio porque tu no sientes el dolor que se siente al perder lo que más quieres, al sentirte decepcionado o frustrado. Envidio tu sencillez, y es que es también la razón la que muchas veces traiciona al hombre haciendo que se complique más la vida. Tu vida es sencilla y está resuelta pero me pregunto si serás feliz.
Otra cosa que nos diferencia, querido conejo, es que yo necesito vivir en sociedad. Al nacer necesité una mirada que me guiara por la vida, necesité de las personas para aprender y para no sentirme sola. Necesito y necesitaré siempre a alguien a quien mirar y a quien tocar cuando la vida me dé patadas. A ti en cambio la vida no te ofrece más patadas que las que te doy yo cuando no te veo. Sola no sería humana, quizá moriría. Soy un animal social y me hago en sociedad. En cambio tú puedes vivir solo sin ningún problema, sin cuestionarte por qué sólo vives diez años y qué fuiste o qué serás después de tu muerte.
Eres mudo, no hablas. Ni siquiera ronroneas cuando te acaricio. En cambio nosotros tenemos lenguaje. Necesitamos expresar nuestros sentimientos (la rabia, el dolor...), nuestra visión de la vida, para comprender el mundo y para comprendernos a nosotros mismos. Gracias al lenguaje, que es un sistema de símbolos, puedo perderme en un mundo inexistente donde no existe dolor o puedo hablar de cosas pasadas o que no están presentes. Puedo inventar infinitos mensajes con unos elementos limitados, para expresar multitud de pensamientos, sentimientos, ideas... En ti sólo he descubierto, tras cinco años de convivencia, que das una patada al suelo cuando estás incomodo y que correteas a mi alrededor cuando estás contento.
Los humanos creamos símbolos ante la necesidad de conocer el mundo y conocernos a nosotros mismos. Sin ellos nos sentiríamos perdidos. Vestirnos de luto cuando muere una persona nos da consuelo al pensar que no la hemos olvidado, pero en realidad es sólo un símbolo. Esas pequeñas manías que tenemos como levantarnos siempre por el lado derecho de la cama, tomar doce uvas en nochevieja, son símbolos que nos auguran buena suerte y sin los cuales muchas personas se sentirían perdidas. Somos animales simbólicos porque somos capaces de asignar significados a objetos y palabras, símbolos que nos permiten muchas veces mantenernos en pie o comprender porqué la vida es tan injusta.

Mi vida es muy compleja y trae muchas complicaciones. Pero la complejidad también lleva consigo sentimientos que me gusta mi vida humana. No cambiaria tus mañanas tumbado al sol ni tu existencia sin problemas por mi vida llena de dudas e incertidumbres, de elecciones y de responsabilidades, de amor y desamor, de alegrías y lloros, de placeres y dolores... Porque son estas cosas, en su conjunto, las que hacen que la vida valga la pena. No quiero una vida rosa donde la sonrisa no se borre de mi cara sino una vida mixta en la cual pueda sentir todas esas experiencias. Tu vida sencilla resulta muy banal para mi condición humana.


3 comentarios:

  1. Es cierto que todos necesitamos a alguien, siempre, y que las existencias difíciles son excepcionales y preferibles a las sencillas. Y también que la vida está llena de símbolos y costumbres. ¿Qué me dices de la de felicitar los cumpleaños? :)
    Muchas felicidades, Bea. Espero que siempre tengas a alguien o seas ese alguien que la gente necesita, y que tu vida siga siendo "complicadamente" hermosa.
    Un beso.

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  2. PD: Ehm... Si, lo que hay justo detrás de "cumpleaños" es un intento de carita sonriente... no me lo tengas en cuenta. Espero que mi carita amorfa no le reste fuerza al mensaje!

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  3. Siendo vaca, las complicaciones y estrés son menores aún. Quisiera ser vaca a tiempo parcial cuando los nubarrones me hagan dudar en mi camino

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